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LA TENTACIÓN DEL PAC

Hasta hace unos años las y los diputados mexiquenses gestionaban y entregaban todo tipo de apoyos, a través del Programa de Apoyo a la Comunidad (PAC). Parecía que andaban en campaña permanente.
La actual Legislatura mexiquense eliminó ese programa, quitó algunos apoyos a las y los legisladores y bajó el costo por diputado en el Congreso local, como lo muestran los Índices Legislativos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).

El PAC y los recursos ejercidos por el Poder Legislativo, ajenos a sus fines, fueron señalados como “moches” y “apoyos” para generar votos, y en una auditoría el Órgano Superior de Fiscalización del Estado de México (OSFEM) observó falta de control y de seguimiento en cuentas por pagar, y hasta la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda abrió una investigación por el uso de esos recursos, pues existía la presunción de que fueron usados para financiar un documental y una campaña negra contra el actual presidente, Andrés Manuel López Obrador.

El programa ha sido manejado por la Secretaría de Finanzas, ante la cual las y los diputados debían gestionar apoyos, y durante su manejo hubo señalamientos de representantes populares porque los precios que se manejaban eran más altos que los del mercado y porque había discrecionalidad, pues no a todas, ni a todos les entregaban lo mismo y era una forma de control del Ejecutivo sobre los y las legisladoras.

¿Qué diputado o diputada puede renunciar a 2.5 millones de pesos en vales, o incluso más, para dar y repartir todo tipo de materiales e insumos a través del PAC?

Posiblemente ni quienes integran la bancada de Morena porque la gente sigue viendo en ellos y ellas una fuente de recursos, reciben múltiples peticiones, pues hay grandes necesidades entre la población, pero los apoyos son dirigidos con tintes políticos y no siempre llegan a quienes en verdad lo necesitan.

Mal haría la siguiente Legislatura en ir como los cangrejos: hacia atrás.

Durante tres años la Legislatura dejó ese programa, aunque hay quienes siguieron gestionando apoyos, servicios y campañas para la gente y no se quedaron sentados en su curul.

Las y los representantes populares no son repartidores de cemento, ni de balones de fútbol. ¿Por qué el Poder Legislativo debe recibir vales de manera directa del Ejecutivo, cuando tiene dependencias especializadas para atender a cada sector?; eso rompe con la independencia y la autonomía de poderes.

Ojalá la coalición PAN-PRD-PRI desista de la idea de revivir el PAC, ejemplo de discrecionalidad, y sin resultados contundentes. Las gestiones se pueden seguir haciendo, y de hecho, para varios se han mantenido.

NUEVA CONSTITUCIÓN PARA EL EDOMEX

En la siguiente Legislatura prácticamente sería contra natura negarse a que el Parlamento Abierto y los trabajos del Secretariado Técnico (Sectec), para conformar la siguiente Constitución se mantengan.

El tema no es de partidos, ni de algún personaje en especial. Los trabajos del secretariado pertenecen a la población, que se volcó a participar y a plantear propuestas. Ha sido un acuerdo de los tres poderes, los municipios, órganos autónomos, sociedad civil y todas las fuerzas.

La Constitución actual, que data de 1995, tiene 300 parches en 164 artículos y varios artículos se han convertido en verdaderos tratados, pues cada año cambian una, dos o más veces.

Los datos de la Legislatura mexiquense revelan que el artículo 5 se ha reformado en 20 ocasiones, el 61, se ha ajustado 21 veces y el 77 se ha modificado 18 veces, con nuevos párrafos que hacen de estos preceptos textos interminables, como se observa en el artículo quinto con 29 agregados, el 11 con 15 adiciones, el 12 con 20, el 18 con 12 y el 16 con ocho.

La 61 Legislatura no puede ignorar a la gente, ni dejar ese tema en el olvido. Se aceptó por unanimidad iniciarlo y es necesario continuarlo.

CAMBIOS EN LA NUEVA LEGISLATURA

En los siguientes días, la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación resolverá los recursos que se generen de la nueva decisión de modificar la distribución de curules plurinominales en la siguiente Legislatura.

Por primera ocasión se ha dado más peso a las mujeres. Con la integración impar eran los hombres quienes tenían una curul de más. En el pasado la paridad de género no existía.

Llama la atención la disparidad de posturas entre quienes aplican la ley. Primero: el Consejo General del IEEM determinó una distribución que fue ajustada por el Tribunal Electoral estatal, y la Sala Toluca volvió a hacer ajustes. Ahora falta ver qué dice la Sala Superior.

Entre todos hay coincidencias a favor de la paridad de género, pero cada instancia aplica la ley de manera distinta, aún cuando su interpretación y aplicación debieran ser uniformes.

Esta ha sido la primera ocasión que se dan tantos cambios en un proceso electoral distrital.

Ante las posibilidades de otros ajustes, nadie ha registrado a su fracción parlamentaria en la nueva Legislatura, que desde ahora se anticipa sacará “chispas” por la lucha de, aparentemente, dos proyectos: el de Morena y sus aliados del PT y NA, y la coalición PRI-PAN-PRD, aunque cada partido tendrá distinto grado de enfrentamiento.

Habrá que ver cuánto dura esa alianza, pues al parecer tiene fecha de caducidad. Viene el 2023 y ni el tricolor, ni el albiazul renunciarán a la posibilidad de encabezar la lucha por la gubernatura mexiquense, sobre todo el PRI, que en la última elección se consolidó como la segunda fuerza política.

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