La secretaria de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, Alhely Rubio Arronis, dio a conocer que a finales de este año se podrían tener los primeros panteones verdes en el Estado de México, pues ya tienen tiempo trabajando con Valle de Chalco e Ixtapaluca, por el volumen de la población y el nivel de ocupación de sus cementerios que supera el 85 por ciento actualmente.
Luego que la semana pasada entró en vigor la reforma y ya es posible llevar a cabo panteones ecológicos en la entidad, la funcionaria estatal puntualizó que en estos momento están integrando los lineamientos junto con la Secretaría de Salud, con la idea de tener los parámetros generales que deberán seguir los municipios, quienes de manera voluntaria pueden optar por retomar estas medidas para resolver los problemas de contaminación que causan los entierros tradicionales y la incineración, así como el déficit de tumbas.
Ya es ley
Las reformas que entraron en vigor la semana pasada describe a los panteones ecológicos como “zonas de preservación ecológica de los centros de población, destinadas a la inhumación legal de restos humanos, a partir de acciones ecológicas y ambientalmente responsables, como entierros ecológicos o naturales, nichos verdes y aquellas prácticas que contribuyan a la preservación y restauración del suelo, minimizando el impacto ambiental, utilizando materiales biodegradables en lugar de bóvedas de hormigón o metales, labores para plantar árboles o reforestación en los sitios de disposición, evitando embalsamientos químicos y favoreciendo la reincorporación natural del cuerpo a la tierra, de manera que el lugar de entierro se transforme en un hábitat o bosque conservado.
La norma aclara que corresponde a los ayuntamientos promover en coordinación con las autoridades de salud estatales y municipales, el establecimiento de las zonas de preservación ecológica de los centros de población, con categoría de panteones ecológicos, así como la práctica de actividades legales de inhumación ecológicas y ambientalmente responsables.
Estos espacios se regirán por la legislación aplicable en materia de panteones, cementerios, servicios funerarios, crematorios, fosas comunes y los relativos a cualquier espacio destinado a la inhumación, en concordancia con la Ley General de Salud y demás disposiciones jurídicas aplicables.
Serán consideradas zonas de preservación ecológica y sus criterios mínimos de diseño y operación son:
- Fomentar prácticas libres de embalsamiento antes de las 48 horas.
- Uso de ataúdes urnas o sudarios biodegradables.
- Planes de revegetación con especies nativas y árboles de bajo consumo de agua.
- Incluir un área de inhumación verde en los nuevos panteones.
- Registro catastral y georreferenciado de sepulturas.
- Cumplimiento de disposiciones legales sobre inundaciones, incluyendo fosas comunes.
- Participación de autoridades competentes en la difusión de estos espacios, respetando tradiciones.
- Monitoreo de sueldos y agua subterráneas, conforme a la normatividad que sustenta la inhumación vertical.
Los municipios podrán establecer por sí o a través de servicios concesionados la creación de panteones ecológicos que constituirán zonas de preservación ecológica de los centros de población, destinadas a la innovación ecológica, cuya promoción, vigilancia y protección estarán a cargo de la administración municipal
Avances
La secretaria confió en que los primeros panteones verdes estén listos a finales de este año. Ya están trabajando en Valle de Chalco e Ixtapaluca por el volumen de población y por la densidad utilizada en sus panteones, por arriba de 83% por lo que esperan tener nuevos espacios con mejores condiciones lo antes posible.
Como estos existen otros casos de cementerios saturados, sobre todo en los valles de México, Toluca y en el oriente de la entidad, donde el nivel de uso es de 70 por ciento, aproximadamente.
“Lo que buscamos es que cada uno de los municipios vea que los panteones verdes son la nueva opción para que sea mucho más sostenible y económicas estas acciones más amigables con el medio ambiente” destacó.
La funcionaria estatal reconoció que no será algo fácil cambiar costumbres milenarias, pero tampoco imposible, porque lo mismo pasó cuando se introdujo la incineración y hoy es una realidad.
Contaminación
El embalsamamiento depende de grandes cantidades de líquido tóxico y la cremación arroja una gran cantidad de dióxido de carbono, cuando los cuerpos humanos son un excelente alimento para los gusanos.
Existen experimentos en los cuales los cuerpos son colocados en recipientes con materia vegetal, rotados rutinariamente para proporcionar condiciones óptimas para la descomposición y entre 4 y 7 semanas los microbios redujeron los cuerpos a esqueletos y en solo 30 días el cuerpo se convirtió en tierra limpia y reutilizable.
David Morales, del Instituto de Química de la Universidad Nacional Autónoma de México, ha referido que los procesos tradicionales de inhumación, así como la cremación vienen acompañados de altas cantidades de contaminantes por los barnices y pinturas que se aplican a la madera para las ornamentaciones metálicas o de cobre del ataúd.
Los tratamientos incluyen uso de compuestos químicos que se consideran altamente cancerígenos y que en Europa han dejado de usarse y cuando se queman se van muchas emisiones a la atmósfera, aunque muchos crematorios usan tecnologías limpias.
El Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España indica que un cuerpo humano despide en promedio 27 kilos de dióxido de carbono a la atmósfera cuando se quema. También hay dioxinas y furanos, sustancias tóxicas que afectan el sistema nervioso central de niños menores de 4 años, causando problemas de autismo, déficit de atención, retraso mental e hiper activismo, debilitan el sistema inmunológico y son altamente cancerígenas,
Las opciones son los procesos de acuamación, donde se acelera el proceso natural de desintegración de un cuerpo a través de agua y temperatura; hay urnas de sal para deshacerse de las cenizas en el mar o urna de arena; así como urna de composta para que un árbol brote en el jardín, a partir de los restos del familiar y ahora se busca que se hagan entierros sin embalsamar el cuerpo, sin ataúdes y se privilegie la generación de árboles.
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