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FOTOS: ML

El último año de gobierno ha sido funesto para el Estado de México. La pandemia ocasionada por el covid-19 no sólo evidenció la crisis del sector salud, sino que incrementó la pobreza, el desempleo, alejó las inversiones, redujo los niveles de recaudación y mermó la capacidad económica del sector público.

De septiembre del 2019 a septiembre de 2020 se perdieron en la entidad 52 mil 802 empleos formales registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), por el cierre de empresas, la contención de gastos y la falta de ventas por la pandemia.

La entidad empezó este mes de septiembre con un millón 586 mil 644 empleos formales, cuando en la misma fecha del año pasado tenía un millón 639 mil 445, lejos de la tendencia anual de entre 80 mil y 100 mil plazas nuevas.

No obstante que el crecimiento entre 2018 y 2019 fue bajo, de sólo 17 mil nuevos registros y en este año hay pérdida de empleos, el saldo de los tres primeros años de la administración es positivo, pero muy raquítico para el nivel de crecimiento que tiene la Población Económicamente Activa de la entidad.

En septiembre del 2017 la administración empezó con un millón 541 mil 689 y para la misma fecha de este año tenía un millón 586 mil 644, es decir un crecimiento de 2.9 por ciento, que en términos prácticos representa sólo 41 empleos nuevos cada día.

EN POBREZA MILLONES DE MEXIQUENSES

El Plan Estatal de Desarrollo del Estado de México reconoció que en 2016 en la entidad vivían 8.23 millones de personas en pobreza, es decir 47.9 por ciento de la población, en un entidad donde 57.4 por ciento tenía ingresos menores a la línea de bienestar y 16.8 por ciento estaba por debajo de la línea de bienestar mínimo.

El objetivo al inicio del gobierno fue reducir la pobreza, sin establecer parámetros y logró al 2018 bajar a 51.4 el porcentaje de población que no tenía los ingresos menores a la línea de bienestar y a 13.8 por ciento quienes estaban por debajo del mínimo; mientras, el número de pobres se redujo a 42.7 por ciento, de acuerdo con el estudio del Coneval 2018, pero con el número de habitantes, esto significa la población completa de Puebla.

Para este 2020 no hay cifras oficiales, pero las estimaciones son negativas, dada la situación económica del país y de la entidad, por el covid-19 y las consecuencias que ha ocasionado, por lo cual se agudizaron las necesidades de gran parte de la población, sobre todo de quienes laboran en la economía informal, quienes no pudieron abrir sus pequeños negocios durante cinco meses y quienes perdieron su trabajo formal.

Además de eso, los mexiquenses se enfrentaron a nuevas necesidades, desde atención médica especializada en hospitales privados ante la saturación del servicio público, hasta la adquisición de tecnología para poder estudiar, trabajar e incluso para poder hacer trámites desde el hogar y sin arriesgar en demasía su salud.

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