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TOLUCA UNIDA

Además de la pandemia por COVID-19, México se enfrenta al ‘virus’ de las llamadas fake news y no se necesita ir tan lejos para conocer el impacto que puede tener la desinformación sobre todo en tiempos de crisis e incertidumbre.

En mayo pasado, pobladores de al menos siete municipios del Estado de México protagonizaron la defensa de sus territorios luego de que se difundieran noticias falsas que advertían que el virus SARS-CoV-2 sería esparcido en ríos y manantiales o que supuestas avionetas rociarían líquidos contaminados. Afortunadamente, autoridades judiciales lograron vincular a proceso al presunto responsable de la propagación de  algunos mensajes con información falsa, pero el problema no termina ahí.

Las fake news no son un fenómeno nuevo, pero sí lo es la velocidad de reproducción y el impacto que alcanzan, principalmente en redes sociales; sin embargo, lo más alarmante es cuando el contenido de una nota falsa está relacionada con un tema de salud como ocurre en esta contingencia sanitaria por la que atraviesa el mundo.

Ante este panorama, el llamado fact checking ha tenido un gran auge a nivel internacional como una tendencia periodística para revertir las noticias falsas a través de la verificación de la información que se difunde en redes sociales, e incluso, en medios de comunicación que carecen de rigor y calidad en sus contenidos.

En teoría, la verificación es la esencia del periodismo pero, en la práctica, muchas veces no es así, por ello desde la primera década del Siglo XXI surgieron varias iniciativas y medios de comunicación dedicados exclusivamente al fact checking como ‘Politifact’, fundado por el periodista estadounidense Bill Adair, quien obtuvo el Premio Pulitzer después de cuestionar la veracidad de 750 declaraciones de políticos realizadas durante la elección presidencial de Estados Unidos en 2008. (1)

En América Latina destaca Chequeado, un sitio argentino que se ha consolidado como uno de los líderes desde su creación en 2010, ya que su metodología ha sido retomada por varios sitios nuevos en la región. (2) En México, destaca el proyecto conocido como VerificadoMX que reunió a más de 90 medios de comunicación y organizaciones que se asociaron para verificar información relacionada con el proceso electoral de 2018. (3)

Aunque el origen de estas iniciativas de ‘verificación de hechos’ fue con un perfil político-electoral, en tiempos de COVID-19, medios de comunicación y grupos de periodistas han empleado esta herramienta para verificar las fake news que llegan hasta la ciudadanía arrastradas por las olas de la infodemia.

Para darnos una idea, el estudio “Radiografía sobre la difusión de fake news en México” -realizado por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM y en el que se aplicaron mil 593 cuestionarios al mismo número de personas de los 32 estados del país- concluyó que el 90 por ciento de los usuarios de WhatsApp recibieron noticias falsas sobre la COVID-19, así como 91 por ciento de los que utilizan Instagram y 88 por ciento de quienes usan Facebook. (4)

En este escenario, surgieron algunas iniciativas que asumieron el reto de nadar contra corriente para hacer frente a las fake news. Una de ellas es #COVIDconCIENCIA, en la que participan la Red Mexicana de Periodistas de Ciencia, Verificado y El Editor de la Semana en coordinación con los grupos de divulgación científica ‘La Bombilla’ y ‘Científicas Mexicanas´. (5)

El proyecto inició con el objetivo de verificar noticias periodísticas relacionadas con COVID-19, cuyo tratamiento de la información científica pueda derivar en riesgos para la sociedad por presentarse de manera incorrecta, confusa o incompleta; sin embargo, no sólo se trata de desmentir, también se difunde información verificada sobre la pandemia para que la ciudadanía esté en mejores condiciones para tomar decisiones.

#COVIDconCIENCIA surgió a principios de abril y a casi tres meses suman 20 publicaciones, que contemplan texto, infografías y podcast. Además, los temas que se han abordado van desde la efectividad de los fármacos y el origen del SARS-CoV-2, hasta las verificación de teorías que asocian las redes de telefónica celular 5G con el origen de la pandemia o el que las mascotas propagan el virus que provoca la COVID-19.

Es una pequeña iniciativa frente a la vorágine informativa, pero sería peor no hacer nada y atestiguar como las fake news cobran tanta fuerza hasta ser más peligrosas que el propio virus.

 

 

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