Salieron a pasear y no volvieron

 Salieron a pasear y no volvieron

DAVID VILLANUEVA

Gregorio Ramírez cuenta los días desde la desaparición de sus hijos con la precisión de quien no puede permitirse olvidar. Cuatro días sin noticias, sin llamadas y sin pistas sobre el paradero de tres de sus hijos y su yerno, vistos por última vez en una zona rural de Mazatlán, Sinaloa, a donde viajaron para una celebración familiar.

“No sabemos nada de ellos”, dice. “Solo iban a festejar el cumpleaños de mi esposa”.

La familia salió de Santa Ana Ixtlahuaca rumbo al puerto sinaloense para pasar unos días de descanso. El plan incluyó un recorrido turístico en vehículos todoterreno, actividad común en la zona norte de Mazatlán. Ese trayecto marcó el último contacto.

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, dio a conocer que este grupo fue secuestrado por una célula delictiva que posteriormente liberó a dos personas. Siguen trabajando con el gobierno de Sinaloa para dar con el paradero de las cuatro personas que faltan y la familia está en espera de una reunión con gente de la Fiscalía para tener detalles de la investigación.

El último rastro: vehículos abandonados

La noche del 3 de febrero, una empresa de renta de razers detectó que dos unidades dejaron de moverse en un camino de terracería entre Cerritos y El Habal. El reporte activó una movilización policial.

En el lugar, agentes municipales hallaron los vehículos abandonados, con objetos personales en su interior y sin señales evidentes de violencia. De los ocupantes, no había rastro.

Para Gregorio, ese hallazgo confirmó lo que temía. “Tomaron una ruta y ahí se los llevaron”, afirma.

Dos regresaron; cuatro siguen ausentes

El 4 de febrero, un operativo permitió localizar con vida a dos integrantes de la familia:

Monserrat “N”, de 28 años, y Dana “N”, de 9 años. Ambas fueron encontradas en una zona rural, con crisis nerviosa, pero estables.

Tras declarar ante la Fiscalía de Sinaloa, quedaron bajo resguardo oficial. Los otros cuatro hombres continúan desaparecidos: Gregorio Ramírez, Omar Ramírez Sabino, Javier Ramírez Sabino y Óscar García Hernández.

“De ellos no sabemos nada, ni un mensaje”, insiste el padre.

La amenaza de la protesta

Ante la falta de avances públicos, la familia evalúa acciones de presión social. Gregorio asegura que, si no hay resultados en los próximos días, bloquearán carreteras.

“No queremos problemas, queremos justicia”, afirma. “Pero si no nos escuchan, vamos a manifestarnos”.

El reclamo incluye un señalamiento directo a las autoridades. “Cuando necesitan votos vienen; cuando pedimos ayuda, nos dejan solos”, dice.

Espera, desconfianza y una exigencia

Aunque autoridades locales informaron sobre operativos de búsqueda y vigilancia reforzada, la familia afirma que no recibe información clara.

Gregorio admite que la confianza se ha erosionado. “Ya no sabemos si creerles”, dice.

Mientras el caso avanza en el ámbito ministerial, en Ixtlahuaca la familia mantiene la esperanza. Para Gregorio, el objetivo es uno solo: encontrar con vida a sus hijos y a su yerno.

“Eso es todo lo que pedimos”, concluye.

FOTOS: DAVID VILLANUEVA.

Marcaje Legislativo

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