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El tiempo es el principal factor por superar en medio de la pandemia por la COVID-19.  Los periodos de investigación se aceleraron y la información científica se comparte ampliamente en todo el orbe con un par de objetivos: encontrar el tratamiento efectivo (incluidas medicinas, equipo técnico, protocolos, etc) y la vacuna.

Para dar con el o los tratamientos contra el virus SARS-CoV-2 la Organización Mundial de la Salud (OMS) diseñó la convocatoria llamada “Solidaridad”, que busca reducir hasta en un 80 por ciento el periodo de prueba de cuatro ensayos clínicos de medicamentos, sin embargo, al 25 de julio de este año, aún no existe el fármaco que enfrente con precisión la COVID 19.

En la carrera por la vacuna contra este tipo de coronavirus la reducción de plazos para las distintas etapas ha sido exponencial. Procedimientos que en suma podrían llevar una década, se realizan en meses. A esta fecha existen al menos tres de 17 proyectos en fases dos y tres, aunque para la conclusión de la investigación, producción y aplicación aún falta tiempo.

En medio de esta inercia México se encuentra en la lista de naciones que colaboran con la iniciativa “Solidaridad” de la OMS. En paralelo diversas instituciones de investigación, así como universitarias realizan esfuerzos para el mismo objetivo: enfrentar el virus SARS-CoV-2. En entrevistas por separado, Alejandro Rodrigo Jácome Ramírez y Abel Gutiérrez Ortega investigadores de la UNAM y del CIATEJ respectivamente destacan la velocidad con que se realizan este tipo de ejercicios, pero también los retos que impone investigar en tiempos de pandemia.

Jácome Ramírez quien participó en la comprobación de la efectividad del Sofosbuvir frente al SARS-CoV-2, destaca que además de “picar piedra” en el Laboratorio del Origen de la Vida de la Facultad de Ciencias de la UNAM, se requiere fortalecer la vinculación con la parte clínica para determinar a qué tipo de pacientes puede suministrarse, identificar sus efectos, desarrollar protocolos, etc.

Por su parte, Gutiérrez Ortega quien forma parte de un centro de investigación especializado en Jalisco considera necesario aumentar la inversión pública y colaboración con la iniciativa privada para que, en el caso de encontrar una vacuna, se cuente con los insumos necesarios para su producción y distribución interna, procesos en los cuales el país podría participar.

De tal suerte que, detrás de la carrera por enfrentar al virus SARS-Cov-2 existen tres factores sustanciales que no hay que perder de vista: 1) dotar de recursos económicos y equipamiento a centros de investigación; 2) formar y fortalecer al capital humano y al talento científico; 3) estrechar la vinculación entre sectores involucrados en la innovación y desarrollo científicos.

La celeridad mostrada en la investigación médica deberá replicarse en la toma de decisiones para asignar más recursos que favorezcan a este sector y se fortalezca su capital humano, que como se ha visto es fundamental para el desarrollo de las naciones.

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