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FOTOS: IGNACIO HERNÁNDEZ

El Archivo Histórico del Poder Judicial del Estado de México resguarda 380 mil expedientes generados en los juzgados y salas del Tribunal Superior de Justicia (TSJEM), que representan una fuente única e irremplazable para la investigación y la reconstrucción de los procesos históricos de la entidad.

Por su tamaño, los expedientes se distribuyen en mil 700 metros lineales. Son resguardados bajo una temperatura de 18 a 20 grados y una humedad de 40 a 50 grados y todos los cuidados necesarios para evitar daños por el polvo, sol o la presencia de micro organismos o fauna nociva.

Los documentos del Archivo Histórico corresponden al periodo comprendido entre 1583 y 1960. Se caracterizan por su valor testimonial, formativo y evidencial; están divididos en dos fondos, denominados: Fondo Justicia y Fondo Tesoro.

En este último hay mil 700 piezas que son resguardadas en bóvedas de seguridad para preservarlos y evitar tentaciones, porque en el mercado negro un solo documento de estos podría ser comercializado en miles de dólares, refiere el director José Luis Lechuga Soto.

El Fondo Tesoro es considerado la joya más preciada del Archivo Histórico, donde a diario se pueden hacer nuevos y valiosos descubrimiento, conocer los primeros retratos hablados, las armas del delito usadas en el pasado, mapas, el tipo de sentencias que se dictaban, entre otros objetos que a medio siglo se conservan intactos.

Se puede consultar desde: El Libro de Actas de la instalación de Supremo Tribunal de Justicia del año 1825, el juicio en contra de Ignacio Ramírez “El Nigromamte” por el delito de imprenta de 1850, el mapa con los linderos y parajes en Real de Minas de Pachuca de 1770, hasta el Juicio de Apeo y Deslinde de los Pueblos de Acazulco y Santa María Tepezoyuca del municipio de Ocoyoacac de 1889, entre otros.

EL NIGROMANTE

Además de resguardar la documentación en bóvedas, en condiciones ambientales, controladas mediante equipo especializado, cada pieza está protegida por un sobre libre de acidez que a su vez se guardan en cajas de polipropileno, en salas con equipo y monitoreo para prevenir cualquier tipo de riesgos contra incendios, a las cuales sólo tiene acceso personal especializado, con el equipo necesario para cuidar cada expediente, señala la encargada del Archivo Histórico, Ana María González.

En los estantes del archivo hay un sinfín de historias, entre ellas está un documento único en México, el expediente instruido en contra de Juan Ignacio Paulino Ramírez Calzada, mejor conocido como El Nigromante, por el delito de Imprenta por haber difundido un escrito titulado “Los Indios” donde los exalta a sublevarse del yugo español en 1850.

De este documento se encontró una copia parcial en el mercado negro que se vendía entre 10 mil y 12 mil dólares, por lo cual guardan el original en caja fuerte.

EL NIÑO FIDENCIO

Está la averiguación previa realizada a un personaje polémico, conocido como el Niño Fidencio, en Polotitlán, donde ejercía como curandero y por lo cual lo demandó el delegado sanitario para pedir la detención de este personaje proveniente de Nuevo León. La historia indica que con él fue curarse el mismo presidente de la República, Plutarco Elías Calles, en 1928.

Originario de Michoacán se fue a Nuevo León, donde empieza su fama cuando salvó al bebé de un hacendado que venía con el cordón umbilical enredado en el cuello.

Lo llamaban niño porque su voz conservaba esa tonalidad hasta la época adulta. Su fama llegó a hasta las series y documentales. Hasta la fecha se sigue venerado.

PRIMER RETRATO HABLADO

En las bóvedas del Archivo Histórico está el primer retrato a mano en un expediente judicial que tiene más de 175 años de antigüedad, el cual se considera el inicio de la incorporación de imágenes al peritaje. Se trata de Bernabé Cipriano, vecino del municipio de Xonacatlán quien salió rumbo al Calvario de Metepec a vender maíz, con Pascual Ventura, quien a su regreso lo golpea para quitarle el dinero de la venta del maíz, explica Elihud Álvarez García, especialista del Archivo Histórico.

En el documento también se muestra una de las primeras armas del delito. En el expediente se relata que sólo traía una vara de árbol de manzana para arrear a su burro y con la cual fue golpeado en el rostro, dejándolo sin dientes; aspecto que se muestra claramente en el retrato que se hizo con tinta ferrogálica con plumilla.

La condena por homicidio en esa época fue de 8 años de prisión. Hoy la legislación penal mexiquense establece penas máximas de hasta 70 años de cárcel en el caso de homicidio calificado y otros delitos graves.

La primera sentencia por el delito de homicidio en la entidad data de 1618, en Jiquipilco, donde se castigó al responsable con 200 azotes y el pago de cinco pesos para pagar las misas del anima de Felipe Justo, además de salir a las calles a pregonar su delito.

EL PRIMER HOMICIDIO VS UNA MUJER

De 1774 se tiene la primera causa criminal por matar  a una mujer, fue en contra de Agustín Ciprian, quien dio muerte a su esposa que había salido a Calixtlahuaca a vender pulque. Regresó a su casa ebria, y su esposo al verla salir de la milpa pensó que lo engaña con otro hombre y colérico de celos y ebrio, la jala del huipil y la ahorca.

Se lo llevan a la cárcel y lo condenan a pena de muerte. Lo sacaron de la prisión en una bestia, desnudo de la cintura hacia arriba. La pena fue ir pregonando su delito hasta la plaza pública, donde sería colgado hasta que muriera de forma natural; posteriormente, su cuerpo iba a ser introducido en un costal con un mono, una serpiente y un gallo, pero esta sentencia no se cumplió porque la familia de la víctima le otorgó el perdón.

LA CONSTITUCIÓN 1826-1827

El proyecto de Constitución fue mandado al Supremo Tribunal de Justicia de la entidad para que hiciera las observaciones pertinentes en el rubro relacionado con la administración de justicia. En el documento aparecen las consideraciones hechas al capítulo V de lo que sería la Constitución donde se erige el Estado de México.

EL PRIMER MAPA DE LÍMITES 

Entre los tesoros del Archivo está un mapa muy ilustrativo de los límites de Acazulco y Tepezoyuca. En acuarela se muestra hasta donde estaban los linderos de cada comunidad, así como los pueblos representados por iglesias, que viene de 1587, donde se puede ver parte de un ritual ceremonial, donde cada elemento tiene un significado específico.

LAS MORADAS DEL ARCHIVO

El Archivo del Poder Judicial tiene una larga historia que data desde 1955, cuando surge la idea de resguardar los documentos generados en los juzgados y salas del Tribunal, por el valor incalculable que tienen para la investigación y reconstrucción de procesos históricos de los pueblos.

La primera sede estuvo ubicada en la calle José Vicente Villada; luego en lo que fue la cárcel de Toluca, en la avenida Instituto Literario esquina con Benito Juárez; en 1969 se fue a la calle de Nicolás Bravo, donde actualmente se encuentra el palacio de justicia, pero en 1975 el espacio fue insuficiente y se mudó por nueve años a la calle Nigromante.

Para 1981 se trasladó a la avenida Constituyentes 605, en el poblado de San Lorenzo Tepaltitlán, luego, por la cantidad de documentos a la calle Plutarco González 1005, en la colonia San Bernardino, donde solo estuvo dos años.

En 1991 el Poder Judicial adquirió un inmueble en el poblado de San Pablo Autopan, en Toluca, en la calle Independencia 116, donde se construyeron dos naves para tal fin, pero como no se garantizaron las mejores condiciones por cuestiones de humedad y espacio, en el 2014 construyeron un edificio que cumple con todos los requerimientos para el resguardo del acervo judicial.

Este espacio, certificado en 2015 por el Archivo General de la Nación, cuenta con todo lo necesario para conservar los documentos, ya sea en cajas de polipropileno o en estantes manuales o móviles, donde están clasificados por año, distrito, materia, tanto en papel como en medios electrónicos.

El archivo está dividido en ocho salas; cuatro por cada piso. “En cuatro de ellos se usa tecnología de punta, zona de carga y descarga, área de recepción y cotejo de expedientes, sistema electrónico de detección de humo, además de un área administrativa de tres niveles que incluye espacios de consulta de expedientes, vestidores, área para el resguardo de dvd´s y oficinas”.

Cuenta con estantería de alta densidad, un sistema de ordenación documental que cumple con las normas básicas archivísticas que existen a nivel nacional e internacional, donde se regula la humedad y la temperatura.

Además de tener extintores en cada sala, la documentación es sometida a procesos de limpieza para evitar daños por el polvo o la aparición de micro organismos que puedan infestar los archivos.

En el área de concentración tienen 44 mil metros lineales de documentación que data de 1961 a la fecha, cada cuatro meses reciben nuevas remesas de hasta 702 metros lineales, tan sólo de la región de Toluca, pues en Tlalnepantla y Texcoco tienen otros espacios de almacenaje y cuidado.

En el ubicado en Toluca recientemente se llevó a cabo una depuración de causas penales duplicadas que representó la destrucción de 75 toneladas de documentos. Fuera de esto no pueden deshacerse de ellos, a menos que cumplan el ciclo señalado por el Catalogo, con el cual se determina si es factible resguardarlo porque tiene un valor histórico, administrativo o legal.

En el archivo están los expedientes que ya concluyeron todos los derechos habidos y por haber, pero todavía siguen siendo consultados para diversos fines. Al día se solicitan entre 150 y 200 expedientes de esta región, los cuales están disponibles para el público en general.

El Archivo del Poder Judicial se ubica en: Avenida Independencia Ote 116 San Pablo Autopan, Toluca, Estado de México. Sus teléfonos son (722) 2 26 04 94  Ext. 15332 y su correo: direccion.archivo@pjedomex.gob.mx. Con horario de labores de las 09:00 a las 18:00 horas.

 

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