El diputado Francisco Vázquez, presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), del Congreso mexiquense, informó que el Poder Legislativo ejercerá en 2026 un presupuesto de 2 mil 346 millones 597 mil 978 pesos, fiel a su política de contención del gasto implementada desde 2019 para hacer más con menos recursos.
En el presupuesto, aclaró, no contempla incremento salarial ni la entrega de bonos o prestaciones adicionales a las establecidas en la ley, ni tampoco prima vacacional, estímulo por puntualidad, apoyos en especie, entre otros; sólo tienen derecho a cobrar dieta y aguinaldo.
La dieta que se indica en la página de transparencia asciende a 149 mil 894 pesos al mes, de forma bruta, y a 99 mil 965 pesos de manera neta, luego del pago de impuestos y su cuota al Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMyM), donde están al corriente.
“No, no habrá aumento en la dieta de las y los legisladores; nada más aumento a los trabajadores, pero a los diputados ni uno por ciento, ni bono, ni aumento de sueldo” destacó.
El último ajuste salarial ocurrió a finales de 2021, cuando tuvieron un incremento de 37.40 por ciento al pasar de 108 mil 937 a 149 mil 684 pesos de manera bruta, luego de varios años sin incrementar las percepciones de las y los legisladores.
Crece presupuesto 4.1%
Conforme al principio de austeridad republicana que distingue las transformaciones que se impulsan en la entidad, el diputado Francisco Vázquez informó que ejercerán un presupuesto de 2 mil 346.5 millones de pesos durante este 2026, cifra que implica 93.9 millones más de los ejecutados en 2025, es decir un crecimiento de 4.1 por ciento.
Sin embargo, de esa cifra 415 millones de pesos se van directo al Órgano Superior de Fiscalización del Estado de México (OSFEM), como presupuesto, quedando sus ingresos para este ejercicio en mil 837.6 millones de pesos.
Este incremento de 4.1 por ciento representa 1.1 por ciento arriba de la inflación estimada para 2026, por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y la Ley de Ingresos de la Federación, la cual es de 3 por ciento.
Fuera compras superfluas
Con esta disposición de recursos el Congreso estatal se mantiene fiel a su política de contención del gasto implementada desde 2019, cuando se decidió erradicar compras superfluas y minimizar al máximo otros consumos como renovaciones en sus instalaciones, de parque vehicular, nuevas contrataciones de personal.
Las remodelaciones que se han hecho en los grupos parlamentarios fueron para ajustar los espacios de trabajo de cada fracción, de acuerdo con el número de integrantes que tienen actualmente.
Aunado a ello eliminaron el Programa de Apoyo Comunitario (PAC), un programa que operó hasta el año 2018, consistía en una asignación de 2 millones 500 mil pesos a cada congresista; es decir, 7 millones 500 mil pesos, durante los tres años de la gestión legislativa, con el fin de financiar apoyos diversos a sus representados.
El también coordinador del Grupo Parlamentario de Morena explicó que el Poder Legislativo había tenido incrementos presupuestales cada año desde el 2000, hasta 2018, pues en 2019 hubo una reducción de 20.2 por ciento del presupuesto, al pasar de mil 817 millones, en 2018, a mil 508.3 millones en 2019, es decir 308.7 millones de pesos menos.
Otra reducción ocurrió en 2022, cuando ejerció mil 611.6 millones de pesos, que representó casi 39 millones de pesos menos, equivalente al 2.4 por ciento.
Esta es la evolución que ha tenido en su presupuesto a partir de 2018 hasta la fecha:

