El Estudio Integral de Geología, Geofísica, Hidrogeología e Interferometría (INSAR) para la caracterización del subsuelo de Toluca, que llevarán a cabo especialistas del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), considerará el área del Hospital de Gineco-Obstetricia del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y tendrá un costo de más de 4 millones de pesos.
El gobierno municipal espera que esté listo en siete meses para determinar las causas de los hundimientos registrados en distintas colonias de la ciudad. Los resultados permitirán respaldar las políticas en materia de uso de suelo, fortalecerán el contenido del Atlas Municipal de Riesgos y ayudarán a áreas como Desarrollo Urbano, Protección Civil y el Organismo Agua y Saneamiento, así como dependencias federales y estatales en la toma de decisiones.
El alcalde Ricardo Moreno Bastida hizo un llamado a la población a evitar especulaciones, señalamientos sin sustento y permitir a los especialistas la instalación de equipos y su funcionamiento para las mediciones. Aseguró que las zonas donde se encuentre el equipo serán protegidas con apoyo de elementos de Protección Civil y Policía Municipal.
De acuerdo con David Zamudio Ángeles, encargado del estudio de Geología de la UNAM, en tres meses los resultados del estudio geológico, el estudio geofísico y el estudio de interferometría permitirán dar paso al estudio hidrogeológico, así como definir mapas de riesgo, mayor peligro o vulnerabilidad, donde las personas no pueden vivir.

Durante la conferencia de prensa La Toluqueña, señaló que es aventurado decir que la extracción del agua es el problema de los hundimientos en la capital mexiquense, ya existen múltiples factores como los geológicos, el movimiento de las fallas y los materiales del subsuelo. Hasta el momento -dijo- en una primera inspección hecha al Hospital del IMSS no detectaron espesores lacustres.
“Decir que perforaron el año pasado y ya se está hundiendo es imposible, la velocidad que tiene el agua en el subsuelo es muy lenta, y los intersticios que deja son a nivel de milímetros. No todas las áreas se hunden a la misma velocidad, por ello un objetivo del proyecto es conjuntar las distintas áreas para evitar suposiciones”.
Por su parte, René Chávez, encargado del Estudio de Tomografía de Resistividad Eléctrica, detalló que mediante la colocación de electrodos que envían corriente eléctrica al subsuelo se sabrá cómo se comporta el suelo al atravesar distintos materiales.
La titular del Estudio de Interferometría InSAR, Nelly Ramírez, dijo que mediante imágenes obtenidas por satélite será posible saber cuánto se está hundiendo el terreno, dónde ocurre y cómo ha evolucionado con el paso del tiempo, mediante tecnología que compara imágenes de una misma zona tomadas en diferentes fechas para detectar cambios pequeños en la superficie.
En tanto, la responsable del Proyecto de Hidrogeología, Elsa Leticia Flores, mencionó que el estudio integral contempla conocer los volúmenes de extracción del agua con la finalidad de establecer equilibrios entre la recarga y el uso en el sistema acuífero del Valle de Toluca.
Cabe mencionar que los especialistas realizan estudios similares en la alcaldía Azcapotzalco en Ciudad de México y otras zonas del país, donde los problemas suelen ser similares, pero las causas son diferentes. Aguascalientes o Tijuana, por ejemplo, están asentadas en una geología viva o fallas más profundas que se mueven y generan hundimientos, y en Toluca la intención es saber qué tanto está afectando la extracción de agua.
“En algunas la extracción del agua es importante, sobre todo, en la Cuenca de México, derivado del aumento de la población en la capital del país y la zona conurbada donde en conjunto hay 30 millones de personas, el Cutzamala apenas da 30 por ciento del agua y el resto está en los pozos, el problema de hundimiento es muy grave porque es diferencial, ya que la cuenca se hunde”, añadió René Chávez.
FOTOS: ALONDRA ÁVILA.
