La gobernadora del Estado de México cumple tres años de gobierno y sus resultados son evaluados a todas luces, algunos con optimismo mientras que otros con visible y severo desencanto. Para mejorar la práctica gubernamental es innegable la necesidad de que nuestros gobernantes sean evaluados, no obstante, quien suscribe considera que la autoevaluación, por parte de quienes nos representan, constituye el primer ejercicio de honestidad fundamental para enmendar los errores y avanzar hacia un estado de bienestar para todos.
La semana pasada en una entrevista de calle, la maestra Delfina emitió su honesta y objetiva autoevaluación reconociendo carencias en seguridad, salud y bacheo. Su calificación concreta fue 7 a tres años de gobierno. Coincidentemente los estudios especializados más recientes registran una aprobación ciudadana de 67% en septiembre de 2026 en cuanto a su desempeño general; aunque al mirar las cifras desglosadas justo en los rubros que la gobernadora reconoce trabajo pendiente se encuentran cifras menores en comparación con la aprobación simple.
Ahora bien, las calificaciones son informativas y pueden llegar a ser útiles para gobernar mejor pero lo inquietante de reconocer el status de la administración no debe estar ligado en ningún sentido al ego ni tampoco a la autosatisfacción, quiero decir que no se trata de presumir (como lo hacen la mayoría de alcaldes y alcaldesas que pagan por estudios de percepción) o sufrir el resultado de la administración evaluada sino de reconocer las necesidades reales de la población y trabajar incansablemente hasta cubrirlas, de ser posible, en su totalidad.
Ser consciente de que en el Estado de México hay una seria deuda en materia de seguridad, salud y caminos no hace remarcable a una gobernante como la maestra Delfina, más bien le dicta la ruta del trabajo que tiene por delante y que más allá de la aprobación o percepción, requiere dedicar tiempo, atención y muchos trabajos a dichos rubros. Que dicho sea de paso, y bien lo reconoció en la misma entrevista la maestra, mejorar el trabajo muchas veces consiste no solamente en intensificar los trabajos sino también en renovar los espacios, modificar los perfiles y hasta sustituir titulares.
Del 7 al 10 de calificación le quedan no solamente 3 puntos sino también 3 años de gobierno a la maestra Delfina, por lo que a mitad del encargo bien valdría la pena revisar los números a detalle y tomar las decisiones pertinentes que hagan del Estado de México un espacio mejor, más seguro y lleno de bienestar particularmente para quienes más lo necesitan.