Luego del colapsó de una parte de la fachada de una antigua casona ubicada en la esquina de Nicolás Bravo e Instituto Literario, el alcalde de Toluca, Ricardo Moreno Bastida, informó que por tratarse de propiedad privada el ayuntamiento carece de atribuciones para intervenir de forma directa en esta o cualquier otra casona que esté en riesgo o malas condiciones.
Precisó que la autoridad municipal debe actuar en estricto respeto al derecho constitucional de la propiedad, por lo que la responsabilidad del mantenimiento y de posibles daños a terceros recae inicialmente en los particulares.
“El ayuntamiento no puede hacer una intervención directa pues se trata de propiedades privadas en las cuales no podemos extralimitar nuestras funciones y atribuciones”.
Asimismo, refirió que desde hace un año se notificó a los dueños de este inmueble sobre las condiciones de peligro. Al estar catalogados dentro del marco de protección histórica del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la situación fue turnada a dicha instancia federal para que notifique a los propietarios e inicien los trabajos de restauración correspondientes.
“Hemos hecho del conocimiento del INAH que este y otros edificios se encuentran en riesgo para que tomen las determinaciones correspondientes, notifique a los propietarios e inicie la restauración que estime correspondiente”.
Desgraciadamente, insistió, hay todo un problema para intervenir este tipo de edificios porque son de propiedad privada. Inicialmente corresponde a los propietarios de estos bienes darles el mantenimiento a sus edificaciones, no es un tema que le corresponda a la autoridad municipal.
Desde luego, expresó, saben del riesgo que significan los edificios antiguos en malas condiciones y por eso mismo han notificado tanto a los poseedores como a los habitantes de dichos predios, ya que ellos serán los responsables directos de cualquier afectación a terceras personas.
Además de la casona de Bravo e Instituto Literario, hay otros dos edificios en las mismas condiciones ubicados sobre la Avenida Sebastián Lerdo de Tejada, a una cuadra de Palacio de Gobierno estatal, los cuales están apuntalados desde hace varios años y también han registrado derrumbes.
Por lo costoso que representa la reparación de las viejas casonas o edificios históricos de la ciudad, así como por la normatividad del INAH, muchos de los propietarios han optado por dejar perder sus edificios para convertirlos en estacionamientos o utilizar los predios para otros fines.
Actualmente la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos protege los inmuebles considerados monumentos y exige autorización del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para intervenirlos, sin embargo, no existe una prohibición absoluta de demolición, ya que hay procedimientos, autorizaciones y criterios técnicos que deben analizarse en cada caso.
FOTOS: ALONDRA ÁVILA.

