Penas vitalicias
La eliminación de las penas vitalicias en la legislación penal mexiquense fue aplaudida por la Suprema Corte de Justicia y los organismos de derechos humanos, pues era una pena inusitada, que en la práctica no se podía cumplir, pero sobre todo, era contraria a cualquier posibilidad de readaptación.
Lo que brinca socialmente, y a lo cual no se le dio la relevancia necesaria durante la integración del dictamen, fue que a la par de este ajuste se cambió la pena mínima para quien, a causa de un robo, mate a alguien o quien cometa homicidio calificado, porque en lugar de tener un rango de 40 a 70 años, ahora la pena mínima será desde 25 hasta 70 años.
Habrá quien piense que 25 años no son pocos, pero no se discutió abiertamente por qué razón era necesario castigar con menor rigor a una persona homicida que actúa con alevosía, premeditación y ventaja, en contra de una persona desvalida o a quien mate a dos o más personas en uno o diferentes hechos.
Hace unos meses, cuando se conoció la propuesta de la gobernadora se detuvo la iniciativa por considerar que mandaba un mal mensaje a la sociedad, pero a final de cuentas dejaron ese ajuste y no se discutió en comisiones, ni se explicó por qué al final las y los diputados cambiaron de opinión.
Lo único claro fue que en los procesos penales en los que se hubiera impuesto la pena de prisión vitalicia, por la vía incidental, la autoridad jurisdiccional deberá revisar y adecuar la pena de prisión, conforme al grado de culpabilidad establecido en cada caso concreto, y de acuerdo con el parámetro de punibilidad contemplado en el delito que se trate.
Limitación de celulares
Indiscutiblemente el acuerdo por el cual quedó establecido en la ley que el uso de teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos, dentro del salón de clases, serán limitados a tareas educativas generará mucho conflicto entre el estudiantado y no será fácil hacer cumplir la ley; por lo cual se deberán cuidar los lineamientos, a fin de que opere en la práctica y se cumplan los objetivos de la enseñanza.
El cambio legal no caminará si los padres y las madres de familia no cooperan y están conscientes que no van a poder estar hablando con sus hijos e hijas cada que quieran, que la comunicación se limitará a casos urgentes y debidamente justificados y avalados por las autoridades educativas.
Ojalá esta medida sea para bien, y de paso, reduzca el nivel de ansiedad y la dependencia de las generaciones estudiantiles de la tecnología que buscan resolver prácticamente su vida con esos dispositivos con el menor esfuerzo.
Ley de Salud
La tan esperada Ley de Salud del Estado de México entró en vigor el pasado 29 de abril. Lo que sigue es socializarla entre la población y, en especial, entre las y los involucrados en el sector, para que realmente se ajusten a lo establecido.
El siguiente paso será expedir las disposiciones reglamentarias necesarias para dar cumplimiento a este decreto, en un plazo no mayor a 180 días hábiles que vencen el 23 de octubre, por lo cual habrá tiempo suficiente para cumplir y hacer cumplir la ley en todas sus vertientes.
Lo importante será ver si la ley quedó a la altura de las necesidades, pues de no ser así, lo más sano será empezar a perfeccionarla.
